Los orígenes de este antiguo sendero costero son poco conocidos. Se sabe que, en el siglo XIV, ya existían algunos tramos que facilitaban la defensa de la isla y que, más adelante, la construcción de torres de vigilancia costera contra las incursiones de los piratas hizo más necesaria la existencia de un camino perimetral que diese la vuelta a la isla. En el siglo XVIII la administración inglesa lo consideró como Camino Real y, paralelamente, ya se utilizaba como vía de comunicación de uso público.